Pensar en Kepa Junkera me recuerda el Sonorama. No estaba en el cartel. Y precisamente de la mucha y buena música que vivimos (hace una eternidad, hacía calor, era Agosto) es al único que no pudimos escuchar. Apenas montaba el escenario, cuando (miel en los labios) volvíamos a Madrid. Por eso siento una espinita difícil de explicar, clavada por ahí dentro, entre Carlos Chaouen y esos músicos de jazz de fotos en blanco y negro, de otra época y de otra galaxia, que sé que no podré ver en directo.
Ese escenario que montaba no era en Aranda de Duero (capital del Sonorama), sino en un pueblecito cercano llamado Milagros cuya inquietud musical y programación de actividades podría ridiculizar cualquier programación cultural de muchas capitales de provincia (y por dichos motivos estuve a punto de empadronarme y suplicar al señor alcalde que me otorgara el título de hijo adoptivo, o de mascota mayor, lo que fuera…).
Kepa Junkera juega en otra liga. No se parece al resto de músicos y de músicas que pueblan mi cuarto (y mi mente, por extensión). Presenta un dominio abrumador de la técnica de su trikitixa, que junto a su manera de entender la música, su libertad de movimientos y la influencia de otras músicas del mundo hacen que sea un jugador aventajado. Aún recuerdo con una boca circular de asombro la maravillosa colaboración en un disco de Tontxu (de cuando prácticamente sólo escuchaba cantautores). Y de cómo busqué otro de sus discos porque cantaba mi aún admirado Pedro Guerra.
Ahora cae en mis manos Etxea, el último disco de Kepa. Llamativamente bello, en estos tiempos del usar y reciclar. Destaca su falta de protagonismo. Parece ocupar un plano secundario para dejar que un nutrido grupo de músicos (procedentes de regiones tan diferentes entre sí como el flamenco, el fado o el rock) sean quienes lleven la voz cantante (vaya redundancia, jeje) y el protagonismo, haciendo suyas estos temas populares del cancionero vasco.
Larga vida a este bilbaíno universal, y que yo lo pueda disfrutar pronto en directo (en Milagros, Madrid, Bilbao).
Hasta entonces vuelve a sonar en mi cuarto. ¿O suena en mi cabeza?
http://www.kepajunkera.com
viernes, 31 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
Amaro Ferreiro y sus sentimentiras...
Llevo días queriendo escribir sobre porqué me gustan las canciones de Amaro Ferreiro, y ayer cuando volví a verle en directo, junto con Emilio Sáiz, supe que había llegado el momento. Es el mejor concierto que podía pedir; íntimo e intenso. Varias escuchas de su disco durante la tarde, me motivaron lo suficiente como para ahuyentar la pereza de estos primeros días otoñales.
Hay discos con grandes músicos de exquisita técnica pero que no me transmiten gran cosa. Y otros que no te dicen nada, y que no llaman la atención ni por melodía, letra, ni por el color de las canciones. La Ciudad de las Agujas, primer disco de Amaro, me enganchó desde su segunda escucha. Miento; desde que escuché el tema 6 “Sentimentiras” ya caí prendado ante este autor.
No hay grandes momentos melódicos, sino que mientras transcurre la canción, por detrás, la banda deja su discurso de matices que se irán descubriendo poco a poco. Son textos con pocas repeticiones y largos, que precisan varias escuchas. A pesar de hablar de algo cotidiano, como son las relaciones, y el amor, no cae en lo repetitivo ni en versos manoseados. Sabe mostrar imágenes llenas de magia y poética belleza.
Armónicamente siempre busca sorprender y habitualmente sorprende. Al acompañarse del guitarrista Sr. Sáiz, da un toque eléctrico al formato acústico, por lo que en conjunto queda muy atractivo (aunque ayer desde la mitad del concierto, más o menos, quedó la guitarra eléctrica demasiado alta para mi gusto, a punto de eclipsar la voz de Amaro).
Me encantaría que esas canciones suyas que están en otros discos, y que son las que durante el concierto más alto canta el público, poderlas escuchar grabadas en su voz. O aunque sea que salgan como cara B en su web (www.amaroferreiro.com) de los singles que seguro faltan por salir.
Ahora nos queda esperar a los conciertos de los 29 (de noviembre y diciembre) en La Riviera donde volveremos a ver a Amaro aunque sea como acompañante.
Mucha suerte, y no tardes en volver a Madrid.
Hay discos con grandes músicos de exquisita técnica pero que no me transmiten gran cosa. Y otros que no te dicen nada, y que no llaman la atención ni por melodía, letra, ni por el color de las canciones. La Ciudad de las Agujas, primer disco de Amaro, me enganchó desde su segunda escucha. Miento; desde que escuché el tema 6 “Sentimentiras” ya caí prendado ante este autor.
No hay grandes momentos melódicos, sino que mientras transcurre la canción, por detrás, la banda deja su discurso de matices que se irán descubriendo poco a poco. Son textos con pocas repeticiones y largos, que precisan varias escuchas. A pesar de hablar de algo cotidiano, como son las relaciones, y el amor, no cae en lo repetitivo ni en versos manoseados. Sabe mostrar imágenes llenas de magia y poética belleza.
Armónicamente siempre busca sorprender y habitualmente sorprende. Al acompañarse del guitarrista Sr. Sáiz, da un toque eléctrico al formato acústico, por lo que en conjunto queda muy atractivo (aunque ayer desde la mitad del concierto, más o menos, quedó la guitarra eléctrica demasiado alta para mi gusto, a punto de eclipsar la voz de Amaro).
Me encantaría que esas canciones suyas que están en otros discos, y que son las que durante el concierto más alto canta el público, poderlas escuchar grabadas en su voz. O aunque sea que salgan como cara B en su web (www.amaroferreiro.com) de los singles que seguro faltan por salir.
Ahora nos queda esperar a los conciertos de los 29 (de noviembre y diciembre) en La Riviera donde volveremos a ver a Amaro aunque sea como acompañante.
Mucha suerte, y no tardes en volver a Madrid.
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martes, 21 de octubre de 2008
La agenda de David. Noviembre 08
NOVIEMBRE
Cansei de Ser Sexi. Sábado 1. Caracol.
Orquesta Baobab. Sábado 1. Joy Eslava.
Dave Holland Quintet. Sábado 1. San Juan Evangelista.
Roisin Murphy. Domingo 2. La Riviera.
Adriana Calcahotto. Martes 4. Teatro Lope de Vega.
Le Punk. Martes 4. Sala El Sol.
Vargas Blues Band. Miércoles 5. Sala Heineken.
3000 hombres. Jueves 6. La boca del lobo.
Zoo. Jueves 6. Sala El Sol.
Luke Leighfield. Jueves 6. Moby dick. Domingo 9. La casa encendida.
Barry Guy New Orchestra. Jueves 6. San Juan Evangelista.
Daniel Merino. Viernes 7. La pequeña Betty.
Alfredo González. Viernes 7. Midnight.
Lila Downs. Viernes 7. Teatro Auditorio (Alcobendas).
Hyperpotamus. Sábado 8. 12 del mediodía. La casa encendida.
Rebeca Jiménez. Sábado 8. Clamores.
Aute. Sábado 8. Palacio de congresos.
Manolo Tarancón. Domingo 9. Búho Real.
The Wedding Present. Martes 11. Sala Heineken.
Fermín Muguruza. Martes 11. La boca del lobo.
Mikel Izal. Martes 11. Búho Real.
Sigur Ros. Miércoles 12. La Riviera.
Chano Domínguez. Jueves 13, viernes 14 y sábado 15. Clamores.
M Clan. Jueves 13. La Riviera.
Carlos Chaouen.. Jueves 13. Galileo Galilei.
Wolfgang Haffner. Jueves 13 y Viernes 14.
Nick Lowe. Viernes 14. La Riviera.
Alamedadosoulna. Viernes 14. Sala Heineken.
Ruper Ordorika. Viernes 14. Sala El Sol.
The Cherry Boppers. Viernes 14. Sala Caracol.
Steve Winwood. Sábado 15. La Riviera.
Extremoduro. Sábado 15. Palacio de los deportes.
Adrede. Sábado 15. La Palma.
Arto Tunçboyaciyan. Sábado 15. Galileo Galilei.
Gizmo. Sábado 15. Costello.
Lizz Wright & Russian Red. Lunes 17. Teatro Lope de Vega.
Micah P. Hinson. Lunes 17. Sala Heineken.
Menso. Miércoles 19. El Juglar.
Candy Caramelo. Jueves 20. Sala Caracol.
Javier Krahe. Viernes 21. Galileo Galilei.
Garret Wall. Viernes 21. Moby Dick.
Sidonie. Sábado 22. La Riviera.
Aroah. Sábado 22. Centro Cultural Carril del Conde.
Cooper. Sábado 22. Sala El Sol.
Adrián Iaies Trio. Domingo 23. Clamores.
Los limones. Miércoles 26: Clamores.
Antonia Font. Miércoles 26: Sala Heineken.
Revólver. Jueves 27. Teatro Circo Price.
Iván Ferreiro. Sábado 29. La Riviera.
Charles Mingus vive. Sábado 29. San Juan Evangelista.
Gary Louris & Mark Olson. Sábado 29. Neu Club.
DICIEMBRE
Eleftheria Arvanitaki. Lunes 1. Teatro Compac Gran Via.
Ron Sexmith. Martes 2. Sala El Sol.
New York Dolls. Miércoles 3. Sala Heineken.
Light of day: Marah + Jesse Malin + Willie Nile+ Joe D’urso + Los Madison + Jorge Otero. Viernes 5. Moby Dick.
Lapido. Martes 9. Sala El Sol.
Depedro. Jueves 11. Galileo Galilei..
Gogol Bordello. Viernes 12. La Riviera.
Berto Díez. Sábado 13. El 13.
Vetust Morla. 18. La casa encendida.
Canteca de Macao. Viernes 26. La Riviera.
Quique González. Viernes 26. Joy Eslava.
Django Brothers. Lunes 29. El Junco.
ENERO
Caléxico. Jueves 15. Joy Eslava.
Elliot Murphy. Miércoles 21. Sala Clamores.
Nacho Vegas. Sábado 31. Joy Eslava.
FEBRERO
Kaiser Chiefs. 2. La Riviera.
Oasis. 12. Palacio de los Deportes.
ABRIL
ACDC. Jueves 2. Palacio de Deportes.
lunes, 20 de octubre de 2008
Búnbury. Un lujo en directo.
Rock and Roll puro y duro.
Probablemente si hubiera estado más cerca del escenario, os hablaría del magnífico vestuario del "maño". Pero como no suelo conversar de ropa, y desde la distancia a la que me encontraba hasta el escenario, no podía distinguir demasiado, me limitaré a hablaros del resto.
La plaza de toros de Mérida (Badajoz) presentaba un ambiente magnífico, con las nubes amenazando pero sin llover. Concierto largo, dos horas y veinte minutos, con dos tandas de bises. El repertorio variado, visitando sobretodo Pequeño y Flamingos. La banda estaba compuesta por el bajista y el guitarrista del grupo Suite, el guitarrista Jaime Mora creo, que es de Jarabe de Palo, Jorge Rebenaque a los teclados (que ha estado en un montón de grupos donde se pida un teclista de rock) y Ramón Gacías a la batería.
Como esta banda no es El Huracán Ambulante, es de elogiar los arreglos para las canciones más antiguas. Sí, yo eché de menos algún violín, por aquí, la sección de vientos por allá, pero es una propuesta tan contundente y rockera y tan bien hecha (sólo una canción no superaba la original del disco Pequeño) que espero y deseo ferviertemente que saquen un disco pronto con ese repertorio y ese sonido.
Como iba con Mónica (embarazada de siete meses y medio) estuvimos en la grada (qé rara la perspectiva de un concert desde ahí observando todo el escenario y sin pegar botes y sudar) y valoré más que otras veces la puesta en escena. Me gustó mucho. Muy bien el tema de las ambientaciones y con dos pequeñas pantallas dentro del escenario.
Añadir, que Enrique estaba muy agusto en el escenario se le notaba muy relajado, muy hablador ("hay que llevar sombrero en la vida, porque en algún momento nos cruzaremos con alguien ante quien sea necesario quitare el sombrero..."), para lo que es habitual en él, y como siempre muy entregado a la interpretación de sus temas.
Haré todo lo posible por verle de nuevo. Quizás el jueves en Madrid, o el 9 en Donosti, porque fue arrollador, magnífico, impresionante...
...una maravillosa Apuesta Por El Rockanroll...
Probablemente si hubiera estado más cerca del escenario, os hablaría del magnífico vestuario del "maño". Pero como no suelo conversar de ropa, y desde la distancia a la que me encontraba hasta el escenario, no podía distinguir demasiado, me limitaré a hablaros del resto.
La plaza de toros de Mérida (Badajoz) presentaba un ambiente magnífico, con las nubes amenazando pero sin llover. Concierto largo, dos horas y veinte minutos, con dos tandas de bises. El repertorio variado, visitando sobretodo Pequeño y Flamingos. La banda estaba compuesta por el bajista y el guitarrista del grupo Suite, el guitarrista Jaime Mora creo, que es de Jarabe de Palo, Jorge Rebenaque a los teclados (que ha estado en un montón de grupos donde se pida un teclista de rock) y Ramón Gacías a la batería.
Como esta banda no es El Huracán Ambulante, es de elogiar los arreglos para las canciones más antiguas. Sí, yo eché de menos algún violín, por aquí, la sección de vientos por allá, pero es una propuesta tan contundente y rockera y tan bien hecha (sólo una canción no superaba la original del disco Pequeño) que espero y deseo ferviertemente que saquen un disco pronto con ese repertorio y ese sonido.
Como iba con Mónica (embarazada de siete meses y medio) estuvimos en la grada (qé rara la perspectiva de un concert desde ahí observando todo el escenario y sin pegar botes y sudar) y valoré más que otras veces la puesta en escena. Me gustó mucho. Muy bien el tema de las ambientaciones y con dos pequeñas pantallas dentro del escenario.
Añadir, que Enrique estaba muy agusto en el escenario se le notaba muy relajado, muy hablador ("hay que llevar sombrero en la vida, porque en algún momento nos cruzaremos con alguien ante quien sea necesario quitare el sombrero..."), para lo que es habitual en él, y como siempre muy entregado a la interpretación de sus temas.
Haré todo lo posible por verle de nuevo. Quizás el jueves en Madrid, o el 9 en Donosti, porque fue arrollador, magnífico, impresionante...
...una maravillosa Apuesta Por El Rockanroll...
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